
Uno de los principales problemas que causa preocupación a las mujeres, sobretodo a las madres, es el lugar donde dejar a sus hijos pequeños mientras ellas acuden a sus centros de trabajo.
Sería ideal que estos tuvieran guarderías, de esta manera los niños estarían más seguros y las madres tendrían la oportunidad de pasar mayor tiempo al lado de sus hijos con la confianza de que los tienen cerca para socorrerlos ante cualquier eventualidad.
Hoy en día muchas empresas cuentan con este servicio, sin embargo, la instalación de un espacio de calidad que ofrezca lo necesario para el desarrollo integral de los menores, tiene un costo muy alto, y esto es lo que limita a que todas las empresas tengan una guardería. Más si tenemos en cuenta que no solo se trata de comprar los equipos y adecuar un ambiente, sino también se debe tener al personal idóneo para estimular el correcto desarrollo de los infantes.
Otro problema al que se enfrentan las empresas es que algunas veces se cuenta con una buena guardería, pero no hay infantes a los que atender, como lo que le pasó a la empresa Nestlé, creada hace más de treinta años en Barcelona y cerrada diez años después porque la mayoría de sus empleados ya no tenían hijos pequeños.
Pero aún así, es importante que las empresas cuenten con una guardería, sobre todo si tiene cientos o miles de empleados. Pues muchos retrasos y preocupaciones de los padres, se deben al tema del cuidado de los hijos mientras ellos trabajan.
Además, dada la situación económica, para muchos es cada vez menos conveniente contratar a alguien que se quede en casa cuidando a los hijos, por eso el tener una guardería en su centro de trabajo, crea una nueva razón para que el empleado se identifique con la empresa.